23 octubre 2020

La investigación con el mejor talento


Durante muchos años, el neurólogo Ramón y Cajal o la oceanógrafa Josefina
Castellví eran de los pocos referentes que había en el imaginario colectivo de la
ciencia española. Ser científico en nuestro país era para muchos un reto que ni con
la vocación ni el tesón que caracteriza a los científicos lograron superar. Y así, poco
a poco, personas con gran talento se aventuraron a seguir con sus sueños en otros
países.

Sin embargo, desde hace unos años el escenario ha cambiado radicalmente, y ahora
la ciencia avanza también con grandes pasos desde universidades y centros de
investigación en nuestro país.

Desde 1982, la Fundación ”la Caixa” ha contribuido a esta mejora con programas
para la formación de posgrado en el extranjero, inicialmente, y en los últimos años
proporcionando también apoyo a los centros y grupos de excelencia en España y
Portugal a través de las becas de doctorado INPhINIT y las de posdoctorado Junior
Leader
. Estos nuevos programas tienen como objetivo atraer y retener a los mejores
investigadores del mundo en centros de España y Portugal. 

Para este artículo hemos hablado con tres científicos y becarios ”la Caixa” que
nos han contado cuáles han sido sus primeros logros y cómo han conseguido
establecer su carrera de investigación con éxito en España.

Investigación sin fronteras

Tras obtener un grado en Psicología, Inés Abalo Rodríguez estudió un máster en
neurociencia en la UAM y otro en filosofía de la neurociencia en la Universidad de
Edimburgo. “Pese a que pueda llamar la atención en un primer momento, considero
que acercarse a la filosofía es esencial, especialmente si se quiere investigar en
neurociencia, para evitar todos los errores teóricos y las trampas conceptuales que
existen en este ámbito”.

Inés Abalo

A día de hoy, gracias a la beca de doctorado INPhINIT del 2019, Abalo investiga en la
Universidad Complutense de Madrid (UCM) las alucinaciones auditivas que sufren
las personas con esquizofrenia. “Mi campo de investigación se encuentra a caballo
entre la neurociencia y la psicología clínica, estudio cómo el cerebro se modifica
como consecuencia de la enfermedad mental”.

“Según la OMS, una de cada cuatro personas sufre una enfermedad mental, aunque
solo un tercio de ellas solicita ayuda”. Estas enfermedades se asocian con altos
índices de suicido, aislamiento social, bajas laborales y malestar general, con lo que
tienen un alto impacto en nuestra sociedad. Abalos apunta que, ante esta
problemática, cabe buscar otros enfoques, nuevas líneas de investigación que aúnen
diferentes disciplinas: “la filosofía y la psicología clínica nos enseñan que existen
diferencias esenciales entre los problemas mentales y las enfermedades biológicas.
Por eso, limitar la búsqueda de la causa en la biología resulta insuficiente”.

Renée Beekman estudió Medicina y se doctoró en Holanda, su país natal, y en el
2013 se mudó a Barcelona para realizar su posdoctorado en el Instituto de
Investigaciones Biomédicas August Pi i Sunyer (IDIBAPS) sobre el estudio de
procesos epigenéticos en leucemias y linfomas. Después de años investigando en
España y con la ayuda financiera de la beca de posdoctorado Junior Leader recibida
en el 2020, Beekman ha creado su propio grupo en el Centro de Regulación
Genómica (CRG), en el que estudian los eventos epigenéticos que contribuyen a la
tumorigénesis. “Lo que más me interesa es comprender los primeros procesos
epigenéticos que se producen para transformar una célula normal en una célula
tumoral”.

Renée Beekman

Todo tumor se origina a partir de una célula normal que, en cierto punto, adquiere
una determinada genética. Sin embargo, al principio, este cambio genético convierte
las células normales en células premalignas, pero no conduce a la formación
inmediata de tumores. Para que esto ocurra, deben ocurrir eventos genéticos
secundarios, así como golpes epigenéticos, también conocidos como
epimutaciones. “El objetivo de nuestro grupo es comprender cómo surgen estas
epimutaciones y cómo contribuyen a la tumorigénesis”.

Después de licenciarse en Ciencias Químicas y obtener el doctorado en el
Departamento de Química Física de la Universidad Complutense de Madrid (UCM),
Juan Luis Aragonés Gómez realizó un posdoctorado de cuatro años en el Instituto
Tecnológico de Massachusetts (MIT) sobre las propiedades de los materiales
blandos fuera de equilibrio. Al acabar dicha estancia, volvió a Madrid en el 2017, al
Instituto de Física de la Materia Condensada (IFIMAC) de la Universidad Autónoma
de Madrid, donde desarrolla su propia línea de investigación en relación con
sistemas activos en medios complejos bajo el amparo económico de la beca de
posdoctorado Junior Leader del 2018.

Juan Luis Aragonés

“Estudiamos materiales con densidades intermedias entre las de un líquido y un
sólido, y con relaciones energía/volumen pequeñas, lo que hace que sean materiales
fácilmente deformables”. Estos materiales —como los sistemas coloidales,
poliméricos y mesógenos— no solo nos rodean en nuestro día a día debido a su
infinidad de aplicaciones, sino que forman parte de nosotros, de los seres vivos, con
lo que juegan un papel determinante en muchos procesos vitales como la
remodelación de tejidos, la respuesta inmune o la comunicación celular.

“El objetivo de nuestro grupo es poder explicar los mecanismos físicos subyacentes
a este tipo de procesos biológicos proporcionando conocimientos biofísicos a
través de sistemas modelo”. Con el desarrollo de modelos, además de entender los
procesos biológicos, Aragonés y su equipo podrán crear una plataforma para el
desarrollo de nuevos materiales con funcionalidades que van desde dispositivos que
viajen de forma autónoma a regiones diana dentro de nuestros organismos hasta
materiales que se autorreparen en presencia de determinados estímulos externos.

¿Investigar en España?

Las historias de Inés, Renée y Juan Luis son solo un ejemplo de todos los científicos
que han recibido el apoyo de la Fundación ”la Caixa”. Y los tres coinciden en algo
más y afirman que España es un país repleto de talento, y que, gracias a este tipo de
ayudas, científicos como ellos pueden seguir investigando y desarrollando sus
potencial en casa. “La beca de la Caixa ha sido un punto de inflexión en mi carrera;
me ha permitido consolidar mi posición como investigador en España y desarrollar
mi propia línea de investigación” afirma Aragonés.

Y asienten de nuevo a la vez al oír lo que la beca de la Fundación ”la Caixa” ha
supuesto en su carrera profesional. “La beca de posdoctorado Junior Leader ha sido
un cambio en mi percepción de mis capacidades y me ha permitido ver que era lo
suficientemente buena para dar el siguiente paso; convertirme en una investigadora
independiente”, comenta Beekman. Por otra parte, Abalo, estudiante de doctorado,
asegura que su beca le “ha supuesto una oportunidad para hacer ciencia
competitiva a escala internacional dentro de nuestras fronteras” y agradece que
existan instituciones que se esfuercen por evitar la fuga de cerebros que sufre España.